lunes, marzo 21, 2011

Un cardumen

En el centro del desierto, donde los buitres estafan a sus presas y los oasis cumplen su destino de sequías, un cardumen de murciélagos yace sin vida. La fuga de gases tóxicos proveniente de una dimesión paralela los sorprendió en pleno aleteo, con las narices en llamas. Antes de morir, ingresaron en un limbo mental que los trasladó a un océano desolador, donde las amapolas le dieron la bienvenida con gritos y rencor, mientras el caudaloso fuego de los rayos de luz los desintegraba sin pagarle tributo a los pastizales. Las olas los arrastraron hasta las orillas de un precipicio altísimo, donde ensordecieron vilmente, gracias al desgarrador bamboleo de las luciérnagas salvajes de Plutón; insectos de rapiña perfeccionistas y despiadados, capaces de aniquilar a un alce siberiano con el roce eléctrico de sus rodillas.
Seís días más tarde, cuando recuperaron la audición, los murciélagos decidieron tomar caminos diversos y polifónicos.
Los más tímidos prepararon sus pestañas, se quitaron el maquillaje de antaño y huyeron despavoridos, en búsqueda de auxilio, hacia las costas del norte, donde la nieve se amontona en las pirámides y los olmos reverdecen dentro de los iglús. Ahí dejó de soplar el viento del misterio, y todo fue calma y sopor, por el resto de la eternidad.
Los más valientes y decididos exclamaron: "¡Victoria!", hasta oxidar sus cuerdas vocales, mientras se sumergían nuevamente en las tumultuosas aguas del mar, haciendo gárgaras de sal y expulsando ondas radioactivas por los poros. Durante siglos batallaron contra los fantasmas de piratas malheridos, sirenas despechadas, rinocerontes esquizofrénicos y pejerreyes prehistóricos, con resultados inciertos, contaminados por la intriga del alba, que se escurría entre sus escamas. Una mañana se durmieron plácidamente y no volvieron a despertar.
Sin embargo, cuando el cosmos íntegro creía que la especie había sido sentenciada al inefable murmullo de la vacuidad, una fulgorosa centella estival trajo el rumor de que, en la cúspide más alta de la llanura, algunos forasteros intrépidos dijeron haber visto el reflejo de la sombra de uno de ellos, en las cristalinas gotas del lago, mientras la lluvia anunciaba un vendaval y los meteoritos preparaban su caída (anárquicamente sincronizada) sobre el cráter silencioso que esperaba a aquél diluvio.

viernes, diciembre 31, 2010

Un taladro

Un taladro rompe el asfalto con una potencia devastadora y febril; enceguecida de su entorno timorato de las siete de la mañana de un martes, en una esquina perdida de José Clemente Paz. Un hombre se despierta por culpa del atroz sonido, antes de que su celular vibre al compás de la melodía de León Gieco seleccionada para que actúe periódicamente de alarma. Mientras despega sus párpados en cámara lenta, ruega con su imaginación para que el vendaval acústico deje de repicar en sus tímpanos.
El raspado de las cerdillas del cepillo de dientes se integra a la orquesta sinfónica improvisada en la calle, con una sorprendente sincronización. El tipo parece resignado a la compañía matutina auditiva, y hasta se lo toma con humor. Simula los movimientos del taladro con su cepillo: una, dos, tres, cinco veces, hasta que hace un buche, escupe y se va a trabajar.
La mañana siguiente es prácticamente igual, excepto por un par de detalles que le otorgan singularidad a los sucesos ocurridos, porque ahora son dos los taladros que destrozan el caluroso cemento, y el cepillo de dientes esta vez no participa de la sinfonía. El hombre sale apurado a su trabajo, sin una gota del buen humor que irradiaba de su rostro durante la mañana anterior.
Al tercer día fueron tres, un día después se convirtieron en cuatro, para ser siete en la séptima jornada de destrucción de la calle Dorrego. La inexplicable multiplicación de obreros y taladros carece de una lógica racional. Aquellas personas encargadas de utilizar las herramientas aniquiladoras se habían presentado en el lugar como sonámbulos hipnotizados, perdidos en su limbo emocional. No almorzaban, no reían, no hablaban, apenas respiraban. Desde la salida hasta la puesta del Sol, sus energías se concentraban en perforar, agujerear y demoler.
Cuando se cumple el centenar de días de la obra, noventa y nueve trabajadores inanimados observan cómo uno de sus compañeros se deja caer a través del interminable pozo que él mismo había empezado a construir cien días atrás.Instantáneamente, el obrero suicida se despierta con los penetrantes golpes de un taladro que opera en las proximidades de su ventana. Se viste en un santiamén y corre hacia la puerta. El hombre que se despertó al principio ahora tiene un taladro en la mano. Su mirada está perdida en el vaivén anárquico del aparato. El obrero suicida se acerca a él, lo mira a los ojos y le susurra unas palabras al oído.
El taladro yace abandonado en el asfalto virgen. El Sol recién se asoma. El obrero suicida moja una medialuna de manteca en su café con leche. El hombre que se despertó al principio, también.

jueves, marzo 05, 2009

Polaroid

Los cambios nunca son instantáneos. Se requiere, para que ellos se desencadenen, un proceso interno/externo que no puede estar ajeno a los sucesos que ocurren en las profundidades del espacio. Porque la calma, nuestra queridísima calma, no sabe muy bien lo que dice cuando nos invita a pasear en su jardín, el día es precioso y hasta hay un arco iris enorme que adorna el cielo con sus colores. Nos creemos ese momento mágico para poder olvidarnos del abismo que habita en cada uno de nosotros. Entonces, las estrellas se desesperan cuando tienen que representar ese universo evocado anteriormente y no poseen las herramientas necesarias para hacerlo. Este trayecto intransitable de sinceridad no trata de revolcarse en el suelo para poseer más minutos en la superficie terrenal, lo único que pide es que las algas marinas no se enreden entre los balbuceos del destino y la tos de los innatos. Sé que es posible que recibas un regalo más dulce aún, que te espera sin miedo, agachadito, en la puerta de tu casa. Pero no lo dejés pasar, porque si entra, yo no me hago responsable de sus actos, y ahí sí que los cambios pueden ocurrir muchísimo más rápido de lo que te imaginás. Tal vez sean placenteros.

sábado, febrero 14, 2009

Consejos atravesados por la dimensión fantasmagórica lacaniana para (tachado) el pedregoso sendero de la vida sin reminiscencias racionalistas dañinas

¿Qué vas a decirle a nuestras tortuosas comadrejas? No creo que estén preparadas para un baldazo de cemento en la nuca. No podés ser tan cruel como para triturar sus sentimientos de esa manera. Mejor sentate en la reposera de mimbre, cebate un mate de leche y prestá atención, porque si te portás muy bien, el cielo te regalará una estrella fugaz que se desvanece en el horizonte celeste. Porque la calma conoce de vendavales, y cuando las gotas de rocío se transforman en cascotes, ella está ahí, preparada, con su paraguas de níquel que resiste los caprichos del clima y elude los obstáculos de plástico con indiferencia.
Antes de irme, quiero pedirte una cosita más: no te envenenés con los cantos de las sirenas que llegan desde el mar. Mentira. Mentira. Mentira y más mentira. Todo lo que digas será utilizado en tu contra. El lenguaje fue creado para convertir las mentiras más atroces en verdades cristalinas como el agua de la cascada de los picos gemelos. Vaivenes, dejávùes, búhos y zarigüeyas están invitados a la única función que dará este circo de payasos invisibles que dan serenatas en los sótanos.
El señor de los anteojos torcidos vuelve de su retiro espiritual meditabundo, retrocede y cuenta las baldosas que evitaste pisar por temor a que una maldición indígena recaiga sobre tus omoplatos. ¿Viste que tenía razón? Nada de lo que duele te llega a los huesos, porque sino tus gritos se oirían hasta en la cúspide del templo menonita más ostentoso de las praderas. Laura corre y chiva su vestido de colores, mientras el doblaje se apropia de su voz original y la destierra para siempre del imaginario televisivo que constantemente evocamos cuando nos pican las narices y nos rascamos el ombligo.
Aunque es demasiado obvio que no tenés ni la más escuálida idea que te permita vislumbrar hasta dónde quiero llegar con mi sermón metafórico indirecto, yo perdono todas tus distracciones reincidentes y palmeo con fuerza tu pecho, para que salgas convencido del vestuario y sientas cómo los ángeles revolotean sobre tu espalda, mientras te susurran al oído, quizás con cierta sorna, pero siempre con mucho afecto, que no le regales el centro del ring.

viernes, octubre 24, 2008

#002 - Limones y Palomas (Doble Trabajo)

Lo que dure el viaje de Wilde hasta Avellaneda en el 22 será el límite de mis palabras.
Veo al Sol esconderse detrás de las casas y los edificios. Cada tanto, me pega en los ojos y distrae mi mirada. El clima está un poco pesado. Tengo puesta mi remera blanca y rosa de Loquero. La planchó mi hermana hace un rato, la encontré en un cajón; hace mucho que no la usaba. De fondo, suena un cumbia en un celular. Estaría sensacional que encuentre en la calle unos auriculares, el chico que posee el teléfono.
(Se complica la prolijidad acá)
Voy a reprimir la literalidad de mis sentimientos, para no explicitar lo que me pasa en este instante. Entonces, bienvenidos al mundo de las metáforas enredadas. El cuento dice así:
"La paloma blanca dejó de saborear el verde limón, consiguió un pasaje a Moscú para ser la estrella de un espectáculo de magia neopost-menchevique, que consiste en teletransportarse hacia la copa del ombú más frondoso sin la necesidad de utilizar brebajes diuréticos.
Por su parte, el limón esmeralda donó su cuerpo a la patria y se posicionó firmemente para ser el Coronel de un ejército de paltas decidido a dar su vida por la causa, con todos los métodos kamikaze jamás imaginados".
¡DARÉ LA MEDIA VUELTA! ¡DARÉ LA VUELTA ENTERA!
La PAZ es inconmensurablemente bonita.
Llegué a Avellaneda.

jueves, octubre 23, 2008

#001 - Aquí hay algo que no sé qué es pero sé que está bien que sea así

Me dije a mí mismo, hace un tiempo, que iba a hacer lo que estoy haciendo en este preciso momento, pero, evidentemente, lo dejé para un "después" lejano en el tiempo que, casualmente, se transforma en un "ahora" hoy. Así son las cosas cuando uno se propone modificar su ambiente con absoluta pereza e indecisión.
Los frenos son necesarios cuando un auto está por chocar o cuando andás en bici y no querés chocar contra un auto. Los vericuetos de las frases me hacen bromas; intento evitarlos con hidalguía. Voy a tratar de no perder mi rumbo, ya que no sé hacia dónde va y desde qué lugar proviene. Iba a hablar de los frenos, de las barreras, pero ahora me freno. No creo que sea conveniente. Mi escritura es un cambio constante que no sabe cuál será su próxima metamorfosis. Quizás la búsqueda sea esa. Realmente, no lo sé, y si lo supiera, tampoco lo diría. Conocer el momento exacto para callar es una gran virtud, pero no es tan esencial como saber qué decir en el instante indicado. Es una simple cuestión de contraste.
[Dulce de membrillo, brillantina, gelatina, arroz con atún]
Quiero registrar los sonidos inaudibles de la madrugada, meterlos en una bolsa de agua caliente y llevarlos en un viaje sideral hasta Neptuno, donde serán muy bien recibidos por un combinado de criaturas deformes, somnolientas y simpáticas. Les prestarán sus oídos para que elijan en qué tímpano habitarán por el resto de sus vidas. Serán felices allí y comerán perros con peritonitis aguda en el desayuno.
Mi mente le dice a mis yemas para que le diga al anónimo destinatario (que probablemente sea yo) que estoy en presencia de una situación paradigmática que aún no fue visualizada en el horizonte de las buenas intenciones que están por venir (¿Qué te parece? ¿ Cuál es la distancia más corta? ¿Qué nombre tiene? ¿Cuánto te doy por venir? Porvenir ¿Cuántas veces te voy a coronar? ¿Cuántas veces voy a coronarte?). Mi aparente paroxismo desnuda mis defectos y los trae a la luz para que se quemen como mosquito incinerado por una lupa gigantesca, que filtra poderosos rayos solares, en una tarde calurosa de verano en Bután.

martes, febrero 12, 2008

Sueño parcial # 1

Hace tiempo quería contar que el otro, otro, otro día soñé que soñaba que Palito Ortega se asomaba por la ventana y me cantaba, como la peor de las serenatas tétricas, “La Felicidad”, mientras yo moría de miedo mientras soñaba que soñaba. Ahora agrego e invento que me explotaron los tímpanos, que salía sangre de mis ojos y además Casper, el fantasmita amigable, me mordía la cabeza hasta arrancarme el último pedacito de cuero cabelludo. En una biografía de Cobain leí que Courtney Love tiene un cachito del cráneo con pelo de su marido, que lo agarró cuando fue a reconocer el cadáver y que se puso el pulóver de Kurt todo ensangrentado y así durmió esa noche. ¿Habrá soñado ella aquella noche que estaba soñando con Palito Ortega? Sería lo más lógico.

martes, diciembre 18, 2007

Asqmi

Importa, sí que importa. Tanto como las jarras de anfetaminas en una competencia intercolegial entre descerebrados y altruistas. Lo necesito porque el agua se evapora a la velocidad del sonido y mis ojos no pueden oler lo que dicen tus oídos.
Siempre en el camino de los caleidoscopios, donde la tragedia se victimiza y las lágrimas se petrifican al nacer. Son insoslayables los momentos ciclotímicos que atraviesa el órgano principal del aparato circulatorio, ese músculo estriado hueco que actúa como una bomba aspirante e impelente, que aspira hacia las aurículas la sangre que circula por las venas, y la impulsa desde los ventrículos hacia las arterias.
Surmergirse,

como astronauta checheno en una órbita desconocida, para navegar por las vicisitudes de la incertidumbre y encontrarse con lo que fue una estrella fugaz.
Ahora
son
sólo
micropartículas
de sensaciones
y el mercurio las une.

domingo, setiembre 16, 2007

LINNDA PREMIE

Los laberintos de la mente pueden guardar terroríficas imágenes de muerte y deseos encriptados en la repetición constante, redundante, monótona y aburrida de la oscuridad (en cuotas) que emana el reflejo de la inconsciencia. Un triángulo escaleno de conejos invade el rectángulo, pero la superficie les queda chica. Entonces llaman a una vaguita rubia para que los lleve por un tour opaco-quemado hacia los abismos de la dolorosa alegría que provocan sus pestañas al parpadear.
Pozos encadenados por espejos invisibles. El lenguaje pide a gritos un descanso, pero a su vez goza de la tortura de las metáforas con sabor a precipicio. Pasadizos que teletransoportan sensaciones desde el todo hacia la nada y desde la nada hacia el todo. El tiempo se mimetiza en una reloj de arena que estalla en la cueva sonora del espacio deforme. Sus granitos se dispersan por todo el lugar y lo contagian con su inmensidad conmutativa.
Quizás Laurita esté buscando perseverantemente al sentido, mientras su rostro transmite el desasosiego del hallazgo imposible. Su camino es atravesado por millones de agujas, pero sin ningún pajar. La desesperación es recíproca entre quien observa y quien es observada; el problema y el acierto es determinar quién es quién. (¿Es canoso? ¿Tiene bigotes? ¿Es rubia? ¿Usa antejos?).
Dos galaxias, otrora lejanas, se yuxtaponen con anarquía, para luego fracturar la unión con un palo de amasar. La música nace de un agujero y se agiganta hasta acaparar el ambiente, sin pedir permiso. Que un mono sea el encargado de dirigir la orquesta final produce una implosión personal, intrínseca y aguda. Las lágrimas me dan la respuesta que explica lo que hace un mono en ese lugar, pero nadie puede escuchar mi pregunta ahora, ni siquiera el reflejo de los azulejos.
Mientras dos niñas albinas saltan la soga en Polonia, un par de siamesas unidas por el abdómen cumplen 7 años de vida en Chaco.

lunes, julio 30, 2007

El contenido fue sólo un tentempié de la forma.

Buscarle explicación a las cosas que nos pasan puede llegar a ser muy absurdo o demasiado eficaz, según con qué ojo y durante qué estación se los mire. Iba a escribir acerca de la intensidad voraz de las emociones que se borran en un instante cuando escuchan las campanitas del silencio, pero ahora prefiero dejarme llevar por este párrafo-desparpajo que tanto me incita a continuar por un camino que no sé a donde me lleva, pero que conozco como si lo hubiese creado hace medio segundo, ni un instante más. Los puntos aparte me parecen hipócritas (y los paréntesis me rompen las bolas), sólo ayudan la lectura, no los necesito, por lo menos ahora no. Lo que realmente quiero es un voluminoso flan bañado en caramelo y dulce de leche. Quizás esté siendo bastante obvio, pero no quiero pecar de mentiroso ante mi fantasmal presencia. Porque todo termina siendo un problema que se soluciona con saber elegir a la persona indicada para remontar un barrilete o para viajar en tranvía.
Las contradicciones son abundantes como los momentos incómodos que nos obligan a agachar la cabeza y mirar al suelo, como si allí hubiera algo interesante además de las lombrices, que se mueven parlanchinas y barrosas, mientras desean adquirir poderes eléctricos como sus colegas marinas de mayor longitud y prestigio. Nada en el universo que conozco mantiene su forma eternamente; no puedo pretender unanimidad en mis alineados movimientos. Lo que se escapa, se fue. Aunque reclames y pegues carteles, los conejos no tienen dueño. El Sol se asoma y se va. La Luna hace lo mismo. Las estrellas también.
Voy a viajar hasta el fondo de mis intuiciones para erradicar los eufemismos catalíticos que me consumen por dentro. La marioneta del Pacífico actúa por inercia y borra las fronteras del dolor con sus rayos acuáticos. Las imágenes se repiten una y otra vez en TN, pero no las veo. Las siento acá. Acá adentro. Hoy, ayer y mañana. Pero siempre hay un recoveco para soñar. Soñemos en el recoveco. Allí dentro hay paz. Me gusta.

Dedicado con amor, resentimiento y sacrificio a
Pancho y la Sonora Colorada,
por sus melodías ortodoncistas
y sus maliciosos dejavúes.

domingo, marzo 18, 2007

Esto fue en marzo. Inconcluso, inconcluso. Hoy es 30 de julio.

Mar del Plata - Festival de Cine - Nº23

Regresados (2007), de Bernard y Nardini

El segundo largometraje de los directores de 76-89-03 mantiene una estructura similary no me fui decepcionado. A partir de un reencuentro de ex-alumnos, que festejaban el vigésimo aniversario (inconcluso)

México (2006) - Lorna Santiago

Los espectadores que soportamos la función sin abandonar nuestras butacas estuvimos ante la presencia de un trabajo práctico inconcluso, que divaga sin rumbo al compás de una guitarra acústica desafinada y planos fijos que no cuentan absolutamente nada. Dos personajes apáticos, un niño que jamás supo que particibaba de una ¿película? y un ambiente con la iluminación de una ruta abandonada son los ingredientes de este bodrio realista.

Big Bang Love, Juvenile A

El prolífico y versátil director japonés cuenta aquí la historia de amor de dos convictos encerrados en una prisión, la cual es representada por una interesante puesta en escena minimalista, con fondos negros y uniformes amarillos. Un crimen, la investigación y el desenlace de los hechos, todos explicitados con preguntas y respuestas escritas en la pantalla, con pocos espacios para una interpretación ambigua, parecen llevar al film al lado opuesto de las películas de Miike, en las cuales el sentido se escapa en cada fotograma, para esconderse quién sabe dónde. Sin embargo, el plano final planta esa semillita de incertidumbre y belleza que obliga a un segundo visionado... ¿El amor persiste por millones de años luz?

The Last Dining Table

Historia coral, deforme y multifacética, en la cual sus personajes transitan un camino que simula no chocarse jamás con el del otro y produce que uno piense que está bien que así suceda, siempre bajo una sensación que se mezcla entre el odio y la simpatía. Es interesante su narrativa, que rompe con las estructuras clásicas del cine y utiliza un hilo conductor que va directo hacia la nada, pero sin olvidarse del humor, la melancolía y el sarcasmo necesarios para crear una película original.

La Belle Bête (2006) - Karim Hussain

A pesar del acertado enfoque, y con cruel sinceridad, ante las deformidades físicas y humanas de los personajes, la historia se queda corta porque no logra despertar este interés con el ímpetu que requiere un relato de semejante magnitud. Un triángulo afectivo entre una madre sobreprotectora, un hijo edípico y una hermana invadida por los celos podría haber sido mucho más dinámico y atroz, cualidades que el film sólo esboza en algunos momentos.
Wriscutters: A love story (2006)

El título de la película hace referencia a las personas que se cortan las muñecas para suicidarse, porque todas ellas (y el resto de los suicidas, sin importar cómo lo hayan hecho) van a parar a un mundo paralelo, en el cual se desarrolla esta historia de amor que aunque tiene un par de momentos divertidos y un ritmo movilizador, me aburrió bastante.

The Bothersome Man (inconcluso)

martes, enero 30, 2007

Ese día fue 30 de enero. Sin conexión lógica. Hoy es 30 de julio.

El tiempo es una patada en la nuca que no puede dejarte ciego porque los ojos los tenés mirando para el otro lado, pero cuando tu cabeza intente girar se encontrará con un borceguíe en la nariz. porque eaunque estoy completamente convencido de que la verdad es un simple manejo de los conductores de la realidad, siempre habrá recovecos para escapar de ella y entrar en un ámbito de sinceridad que nadie pueda comprender por no poder estar preparado para semejante atarceder de sensaciones. El rumbo de nuestros deseos está determinado por la cambiante actitud de nuestra conducta ante el desvanecer cotidiano de la costumbre, los buenos modales y la moral puritana que nos mastica como chicle en boca de teenager asiática con epilepsia. De esa manera, mantiene controlada a la ansiedad como si fuese un pez en una bolsita de nylon de feria. De todos modos, creo que la incertidumbre está jugando a las escondidas con las lombrices mientras nosotros intentamos seguir un ritmo de vida que equilibre nuestras estúpidas ambiciones mundanas, nada más alejado de las caricias fantasmagóricas que nos merecemos por habitar este territorio minado de locuras contradictorias que se pisotean por sacar a flote la embarcación de dudas anclada en el centro cívico de la ética funeraria. Para seguir las pistas, lo único que hace falta es sonreír con sarcasmo y lavarse los dientes una vez por semana. El clima se nubla.

miércoles, mayo 10, 2006

Esto no lo sabe nadie

¿Qué pasaría si de repente, y sin ningún motivo, me desmayo en la calle? Hace varios días que esa fantasía extraña invade mi mente, generalmente por las tardes, cuando camino entre las multitudes, quizás en la calle Corrientes, o tal vez por la plaza Alsina, en Avellaneda. Me gusta imaginar cómo será la sensación, ya que jamás me desmayé. Pero más aún quisiera saber quién me rescataría si me desplomo como un ente anónimo que pierde el conocimiento, qué sería lo primero con lo que se topasen mis ojos cuando reaccionen. Sólo eso era.

domingo, abril 02, 2006

Locos bajitos


Hace rato que este afiche pertuba mis neuronas. Lo veía siempre desde el colectivo y pensaba: "Acá hay algo que está muy mal". El viernes lo encontré en forma de volante, tirado en el piso y no dudé en escanearlo. Creo que nunca vi un problema de comunicación tan grande en una publicidad. Que los chicos vuelvan "loca" a una mujer tiene casi siempre una connotación negativa, salvo para los que diseñaron esta publicidad. Imagino que el lugar se llenará de mujeres psicóticas con ganas de acuchillar infantes.

lunes, marzo 20, 2006

Festival de Mar del Plata # 21

A continuación están escaneadas las hojas de mis impresiones en los primeros seis días del Festival, con excepción del quinto día, en el cual creo que no tuve ninguna impresión. El séptimo día me aburrí de tener impresiones y las tuve directamente en mi casa.






Alice cuenta la historia de un padre obsesionado con encontrar a su hija perdida dentro de Lisboa. El desarrollo de las imágenes, oscuras y repetitivas, transmiten la desesperación del protagonista, inmerso en una ciudad totalemente gris. Se hace un poco denso tanta tonalidad opaca, pero los ojitos del final lo compensan un poco.
Viva Cuba podría tener gran aceptación en las salas comerciales, si el oído del público no rechazara escuchar el delicioso acento cubano del niño y la niña que encabezan el film: Jorgito y Malú. Ellos encaran un viaje hacia el lugar más alejado de la isla, en búsqueda de que un permiso no se firme y puedan seguir juntos. Siempre es efectivo expresar un punto ideológico bajo la mirada infantil, sobre todo si gira en torno de la comedia. Me divertí.
Fragile está dirigida por un español pero con un elenco estadounidense, igual que El Maquinista, pero con un resultado totalmente opuesto, porque es un típico cuento de fantasmas con algunas vueltas de tuerca, pero que no alcanzan para tapar la grandísima cantidad de clichés yanquis que posee. Pocos rostros tétricos no solucionan la flaqueza del guión.
Shing Sung-il is Lost es muy bizarra y jamás cierra la idea de que los chicos de la escuela tienen prohibido comer porque es un pecado. Hay vómitos. Y nada más.
A Cock and a Bull Story es del mismo director que 24 Hour Party People, Michael Winterbottom, que estuvo en la sala para decir "hola" y nada más. Ambas películas tienen un esquema argumental similar, con la ficción intercalada con la realidad, donde lo que pasa detrás de escena tiene mayor importancia que la historia en sí. Sin embargo, en A Cock and a Bull Story se profundiza mucho más este recurso, lo cual favorece al guión, ya que lo hace mucho más cómico y ácido. Me reí bastante.
La Moustache comienza con un hombre afeitándose el bigote por primera vez en 15 años. Cuando presenta su renovado look ante su esposa y amigos, pero ninguno parece notar la diferencia. Harto de que ignoren su cambio, pregunta por qué nadie le dijo nada ante semejante suceso facial. Le responden que jamás usó bigote en toda su vida. Ahí es donde comienza la paranoia, pero no sé donde termina.
Look Both Ways entrelaza varias historias, unidas por un accidente ferroviario, de manera sutil y sin caer en complicaciones innecesarias en el guión. Es interesante el uso que se da a las fotografías y a los dibujos para ver como visualizan la muerte los personajes principales. Buen intento de prevención cancerígena.
Verushka es un autorretrato vanidoso de una modelo famosa por haber sido amiga de Dalí y Andy Warhol, que cuenta en primera persona como fue su vida, en un intenta por demostrar dotes artísticos en sus trabajos. Algunos de ellos los consiguieron, pero eso no es suficiente para que se haga un autohomenaje vía documental. Un bodrio.
Awaken es la primera película filipina que vi en mi vida, había otra en el festival (The Evolution of a Filippino Family) pero duraba 643 minutos y se emitía en dos partes, me gustaría hablar con alguien que se haya atrevido a semejante experiencia. Volviendo a Awaken, es una historia marginal de violencia, con la narración cronológica alterada. El idioma es muy extraño, tiene rasgos de inglés y español.
Árido Movie es una de las pocas producciones brasileñas aburridas que vi. Encima tiene un giro totalemente incomprensible, que me ayuda a sostener lo dicho antes.
Sólo Dios Sabe tiene una bajada de línea pro-católica antiaborto que arruina todo lo que pueda decir sobre ella. Demasiado mística para mí, aunque me gustó la actuación de Diego Luna y Alice Braga.
Hostel fue menos de lo que esperaba. Su comienzo está perfectamente cocinado para el público teenager estadounidense, con protagonistas pelotudos y minas en bolas. La sangre tarda demasiado en llegar. Sobre el final levanta un poco y termina conformando, pero no mucho más que eso. Lo mejor de la cinta fue, sin dudas, el acertadísimo cameo de Takashi Miike, un director japonés que Tarantino intenta imitar pero no puede.
Dolê es una especie de Pizza, Birra, Faso, pero concebida en Gabón. Linda música y paisajes. No se me ocurre mucho más para decir.
Edmond arrojó las dos mejores frases de esta semana cinéfila, una fuera y otra dentro de la película. "Todo temor oculta un deseo", dice el protagonista y me sentí identificado cuando lo oí. "Ay, se hicieron amigos" , dijo inocentemente una viejita que estaba sentada cerca de mí cuando finaliza la película con un beso homosexual entre dos presidiarios que supuestamente eran enemigos y no pude evitar cagarme de risa, es más, todavía lo hago cuando lo recuerdo. ¿De que trataba? La rutina y la mentira de la sociedad te enloquecen, pueden llevarte a hacer muchas cosas feas y sangrientas. Hermana menor de Un Día de Furia.
Madeinusa es la última película que vi en el festival y tal vez la mejor. La historia en un pueblito perdido, su peculiar festejo de Semana Santa, los cánticos, los personajes y las características propias del lugar se nutren para formar un gran film, que termina dando el toque de gracia con un fabuloso cambio de sentido en el final.

jueves, marzo 09, 2006

Estaba malhumorado y tipeé estas líneas, el 14 de octubre de 2003. Hoy las reencontré. No hay mensaje oculto. Wally vendía paco en Ohio.

No tengo ganas de escribir, por eso escribo, creo que es demasiado claro lo que me pasa. Me duele un poquito la garganta y estoy sintiendo un calorcito molesto, mis dedos sudan un poco. Estoy descalzo. La habitación está oscura. Soledad duerme, y aunque resulte extraño, no roncó ni una sola vez. Yo tampoco ronqué, porque estoy despierto. Ella creo que puede roncar despierta, por lo menos eso me pareció el otro día cuando afirmó que había oído uno de sus ronquidos. O puede oír lo que ocurre a su alrededor mientras duerme, o sus ronquidos se entrometen en sus sueños. Me parece que la segunda opción es mucho más válida, porque sino se despertaría con la música que ahora estoy oyendo o con el sonido del incesante tipeo de mis dedos. Estoy buscando una metáfora adecuada para mi mente, pero no se me ocurre ninguna pasable. Por eso no escribo nada. Me gusta esa cualidad en mí, saber callar en los momentos correctos. Es absolutamente insoportable escuchar a las personas que intentan opinar de cualquier tema por el simple hecho de emitir un sonido con sus malditas cuerdas vocales. No importa si se trata de la caída de la moneda de Belarús o de la campaña de Defensores Unidos de Zárate, hay que hablar de lo que sea. Me aburren esas personas, mejor dicho, me ponen nervioso, no me aburren. Ahora estoy aburrido y no hay nadie así a mi alrededor. Sé que en cualquier momento voy a empezar a cambiarle la tipografía a todo esto que estoy escribiendo, pero bueno. Tal vez no lo haga, no soy tan previsible. Me gustaría tener una tijera en mis manos. Para cortarme el pelo, yo solito. Ya lo hice una vez (mal) y por eso quiero revindicarme con mi cuero cabelludo. Pero no hay ninguna tijera acá. Estoy poniéndome de mal humor, quiero irme a mi casa. Allá por lo menos puedo salir de mi pieza. Estoy enojado. Aunque no tanto, pero sé que cuando Soledad despierte, voy a estar chinchudo. Estoy molesto. Chau.

sábado, febrero 18, 2006

Gracias, Merleau

Después de tanto insultarte interna y externamente, llegó el momento de homenajear tu inexistencia. Sin vos no hubiera conseguido el milagroso 6 (seis) en Seminario de Diseño Gráfico y Publicitario, porque el resto de la materia me parecía cuasi abominable y preparé el tema que a vos más te interesaba: El cuerpo como sujeto de la práctica, creador de sentido, instituyente poiético y vaya a saber cuántas cosas más.
Para otorgarle mayor rédito a este tributo recontra postmortem, ya que el cadáver de Maurice Merleau-Ponty actualmente debe ser sólo una colección de huesos, voy a contar un poco más lo que pasó. Yo tenía que rendir el final el miércoles a las 9 de la mañana, pero ocurrió algo que jamás me había pasado desde que estoy en la facultad: desdoblaron la mesa de examen, y a mi me tocó rendir el día posterior. Mi bronca estallaba por todos los poros, lo cual desembocó en una discusión con el titular de la cátedra, que me decía que reglamentariamente podían continuar con los finales el jueves. Salí de la facultad enojadísimo, después de prometerle que iba a ir a pedir el reglamento académico, lo cual no pude hacer, porque el departamento de profesores abría a la tarde. Fui hasta un ciber, entré a la página de la facultad y me leí las 17 páginas del reglamento.
Al otro día volví, esperando que sean más profesores, ya que sólo había tres mesas examinadoras, cuando por lo general siempre hay muchas más. La cuestión es que el jueves había sólo 2 mesas, que un pequeño lapso de tiempo fueron tres y que al final del día, después de que los profesores se vayan a almorzar cuando faltaban 3 personas para que me tomen a mí, sólo quedó una sola mesa, con dos profesores. A todo esto, los nervios y la ansiedad de quienes esperabamos nuestro turno eran cada vez más grandes, porque eran ya las 4 de la tarde, 7 horas después del comienzo del día académico.
Tenía el Nº74. Antes de que me tomen a mi, los alumnos 71, 72 y 73 habían reprobado la materia con preciosos 2 (dos) en sus libretas de la calificaciones, después de 50 minutos aproximadamente de tortura, en la cual, según los torturados, después de haber expuesto el tema que cada uno de ellos preparó, fueron indagados maliciosamente por todo el programa, con Castoriadis, Bourdieu y el mismísimo Merleau como protagonistas exclusivos. Yo tenía muy en claro que estaba a punto de transitar por la misma desdicha, por eso había preparado una coartada perfecta por si todo salía mal. Sí, tenía el reglamento en la mochila.

Artículo 59°: Las comisiones examinadoras deberán estar integradas por al menos 3 (tres) docentes de la cátedra (o el máximo del número de la cátedra, cuando éste fuera inferior a 3), uno de los cuales debe ser profesor, y ninguno con jerarquía inferior a Jefe de Trabajos Prácticos. El profesor de mayor jerarquía presidirá la comisión examinadora. Será atribución del Presidente designar, si lo considerase necesario, otros docentes de la cátedra, incluyendo Ayudantes Primeros, como miembros adicionales de la Comisión. Los Ayudantes Primeros podrán interrogar al alumno y sugerir su calificación, la que quedará sujeta a la decisión final de un Profesor o Jefe de Trabajos Prácticos, quienes son los únicos autorizados a firmar la Libreta Universitaria. Podrá presenciar el examen un veedor estudiantil.

En el momento de mi examen ni siquiera estaba el titular de cátedra, quien sería el "Presidente de la comisión examinadora", porque después del almuerzo de casi 90 minutos, se lo llevó la neblina o lo raptó un comando de enanos de jardín en skate, jamás lo supe. Pero ahí estaba yo, recontrapodrido de esperar, a punto de comenzar a hablar de la teoría de Merleau-Ponty. Mientras desarrollaba mi tema, la profesora hacía garabatos en su cuaderno, después de haberle pedido al esclavo/ayudante de cátedra que le traiga tres atados de Parissienes, lo cual no perturbaba mi voz, que temía no por lo que estaba diciendo sino por las preguntas que vendrían después, ya que no me sentía nada seguro con el resto del programa. Increíble pero real, parece que le gustó mi sanata, porque después de escasos 20 minutos, cuando ya eran las seis y cuarto de la tarde, me fui a la mierda y no me importó un carajo el reglamento, el calor agobiante de la facultad y la espera interminable. Dos botellitas de agua mineral, un jugo Baggio de naranja, un horrible pebete de jamón y queso y unas Halls de frambuesa compradas por equivocación quedaban atrás, ingeridas durante el letargo. Jamás disfruté tanto de una nota.

jueves, enero 26, 2006

(Medicina es)

Amo escuchar música, y a veces, intento crearla.

5 Canciones instrumentales: (canto horrible, no quiero herir oídos ajenos)

Paz (2003)
Clitztch (2005)
Jay Jay Okocha (2005)
Composición Cósmica (2006)
Ritos de Pájaros (2006)


[Para descargar los archivos, hay que esperar 45 segundos a que aparezca el link de descarga, que se esconderá detrás de una ventanita de publicidad que hay que cerrar. Después de dicha maniobra, ya se puede bajar el mp3.]

domingo, enero 08, 2006

Afortunadamente, las ruedas giran

De vez en cuando, todos nos hacemos internamente ese interrogante. Llega a nuestra conciencia sin pedir permiso y se instala ahí por un rato. No importa donde estemos; generalmente ocurre en momentos de soledad. "¿Qué es la vida?", me pregunté hoy mientras tenía la cabeza apoyada en el 570 (el colectivo más barato que conozco, ya que todos sus viajes valen 75 centavos) y miraba hacia afuera, sin fijar mi visión en ningún punto exacto.
Estoy convencido que cada vez que abordamos esa cuestión trascendental de la existencia tenemos una conclusión diferente sobre ella. Quería enfrentrarme rápido con el teclado para plasmar todos los pensamientos que emergían con la mayor precisión posible, pero no pude hacerlo porque siempre hay obstáculos humanos que lo impiden. Las ideas son indomables, no hay ninguna mente capaz de retenerlas en su jaula cuando deciden huír. Simplemente lo hacen y nunca más regresan. O sí, pero no cuando uno suplica por ellas.
Ahora sí, después de dos párrafos introductorios (in)necesariamente incluídos, voy a contar qué es la vida, según mis reflexiones vespertinas. Creo que vivir está plagado de algunos sucesos inesperados mientras uno intenta controlar lo incontrolable. Y ahora es el momento en que la inefabilidad de vivir se apodera de mis neuronas y no consigo expresar todo con precisión, pero estoy seguro que esto es parte del asunto. La vida no está cerrada para interpretaciones absolutas, por eso son muy valiosas las pequeñas descripciones que nos invaden cuando menos lo esperamos, y que después de unos instantes escondemos en el rincón del subconsciente. Me parece que me estoy encriptando demasiado.
Voy a ejemplificar esto para que sea más ilustrativo. Uno camina por la calle, un día cualquiera, con toda la normalidad redundante que acostumbra sentir, cuando sucede algo sorpresivo. Ese es el momento en el cual uno siente que tiene la vida controlada, la cual de pronto se descontrola con la aparición de un hecho llamativo, y actua acorde a su propia inherencia. ¿Y qué fue lo sorpresivo que pasó? ¡8 ejemplos diferentes, ya!
  • Una persona te miró y cambió tu vida para siempre. A la semana se casaron.
  • Una persona te miró y cambió tu vida para siempre. Te raptó, te violó y te descuartizó.
  • Te encontraste un billete de 100 pesos en la vereda.
  • Perdiste 100 pesos en la calle.
  • Viste una estrella fugaz.
  • Se te cayó un meteorito en la cabeza y te desnucó.
  • Te regaló una flor un desconocido adorable.
  • Te regaló una flor desagradable un desconocido desagradable.

Acá hay cuatro ejemplos, no demasiado imaginativos, de cosas inesperadas que podrían sucedernos. Una mitad es perjudicial y la otra es favorable, para los ojos de un ser humano común. Lo malo es que nadie sabe que este presunto equilibrio entre el "bien" y el "mal".

Final abrupto: Estoy desconcentrado, las personas que me rodean lo provocan, y jamás volveré a captar la sensación originaria de estas palabras, porque ahora no estoy sentado en el 570, ni caminando por Onsari. Tal vez si uno pudiese reunir todas las pequeñas respuestas que uno se da sobre qué es vivir, podríamos llegar a aprender algo más acerca de este extraño universo. (Recién le robé algo a Douglas Coupland, shhhh!) Pero nadie se tomaría los recaudos necesarios para recopilar esa información. Lo último que me queda decir es que la vida es como una película bien complicada, llena de misterio, drama, comedia, terror, y todos los géneros que existan. La dispersión se aumenta y las molestias externas aumentan a la velocidad de la música. Ah, decía que la vida es como una película porque hay que llegar hasta el final para entenderla toda. Y si eso no alcanza, hay que volver a verla. El problema es que uno no sabe si hay cines que la repitan. Lo bueno dura poco, pero lo malo también. Sólo quedan las nubes. Estoy instatisfecho. Esperaba más de mí en esta descripción. Todo esto es inesperado. Cuando caminaba por Onsari imaginaba otra cosa. Ojalá que mañana, cuando saque mi bici a la calle y trate de aprender a frenar bien contrapedal, mientras viajo a un rumbo desconocido, vea una estrella fugaz. Me pondría muy feliz.

[¿Cómo mierda es posible que antes de publicar esta ensalada de pensamientos rejuntados, escuche que desde el televisor de mi casa proviene la música de La Familia Ingalls? Soy un tarado, era de Volver al Futuro. No merezo vivir. Ni una ni otra. Era de Mi Pobre Angelito. Estoy hecho mierda, sí.]

martes, enero 03, 2006

No lo releí

No me gusta que el Sol salga a las 5. Tendría que esperar un poco más. Si yo fuese Sol, ni me gastaría en despertarme temprano para ver todo lo que pasa acá. Esto que estoy escribiendo no tiene sentido pero de todas maneras quiero escribirlo. Lo que pasa es que no comprendo a los ventiladores. La lucidez no me acompaña y por eso no me siento triste y desdichado. Quisiera poder escribir varias oraciones consecutivas con algún tipo de coherencia racional entre ellas, pero me resulta más complicado que imaginar al cielo sin el Sol. Todos nacimos con el y moriremos cuando el desaparezca. Es el verdadero controlador del planeta. Las religiones con sus dioses clonados y los presidentes líderes bombarderos no tienen nada que hacer a su lado. Porque cuando se le ocurra y se aburra de nuestra insulsa existencia, se va a lanzar de cabeza al Atlántico y ahí si que me voy a reír. Ya no me interesará a que hora salga o cuando se esconda, no me voy a sentir (me reviento un grano del hombro) su aliado observador ni voy a persistir con mis ideas para que demore su emergente amanecer veraniego. El sólo hecho de pensar que el Sol se tira de clavado en el océano llena mi mente de ideas difusas y renovadoras. (Me rasco el culo y huelo, sí, lo hago) A partir de este impreciso instante temporal me doy la bienvenida a un nuevo año repleto de sorpresas acústicas, que no tienen nada que ver con la música desde una visión per sé del término, lo que quiero expresar es algo totalmente diferente y creo que la única manera de realizarlo es levántandome de esta silla de plástico roja y, después de ir a pillar al baño, mirar a las estrellas a las aristas, una por una, en un santiamén y prometerles que todo va a cambiar, y si no cumplo con mi promesa, están autorizadas de decirle al Sol lo que él ya sabe. En mi casa tengo una pileta chiquita. Uno entra.

domingo, enero 01, 2006

Txumari Alfaro

Sí uno le hiciera caso a todos los consejos de medicina casera que le propinan cuando surge un inconveniente de salud, creo que terminaría muchísimo más enfermo e intoxicado que antes de dicho problema. Algunos ejemplos prácticos:

-Para que no te duela más la cabeza, tenés que ponerte un vaso de agua fría en la cabeza, al revés, contar hasta cien y dar una vuelta a la manzana, vas a ver como te curás.
-Mirá, si querés ir bien de cuerpo, lo primero que tenés que hacer es plantar un árbol de ciruelas. Cuando crezca y esté bien fornido, lo talás y devorás todos sus frutos en ese mismo día.
-Haceme caso, no seas cabeza dura, andá a buscar las piedritas del baño de la gata, frotátelas en la nuca y se te van los piojos, santo remedio.
-Los ungüentos con lavandina y caladril son ideales para el acné. Probá eso durante una semana, mirate al espejo y después me contás, quedás hecho una pinturita.
-Vos juntá todas las cáscaras de maní que puedas, las metés en la licuadora con un poquito de leche y azúcar, después hacés gárgaras con eso y se te va la cagadera. No falla.

[y me quedo corto]

martes, diciembre 20, 2005

99 mentiras y una verdad

Mi tarántula se llama Demetria. La sinceridad se vende en las verdulerías. Los sacerdotes cumplen el celibato. Los llaveros ayudan a que las llaves no se pierdan. No me obsesiono con nimiedades. Las estrellas son feas. Bush es más bueno que Lassie. Elvis está vivo. TN es periodismo independiente. TN es periodismo.

Pagamos la totalidad de la deuda externa. Krupoviesa es la reencarnación de Garrincha. El Obelisco es lindo. Los hombres no lloran. El Pomperito existe. Los bóxers comen yogourt y manzana pisada. El Dogui es adictivo. Las pastillas de Fizz tenían cocaína adentro. El ruido y el silencio son compatibles. Me voy a suicidar.

El amontonamiento de letras nunca produce que un tema pase desapercibido. Jamás miento. Es sencillo saber cuando alguien dice la verdad. Todos los policías van al cielo. Los Simpsons son aburridos. Los que usan tijeras son terroristas. Multiplicar por dos es una tarea fácil para quienes desfilan por una pasarela. Ya escribí 30 oraciones. La materia gris se compra en una feria en Palermo. Los soderos saben inglés.

Gardel era heterosexual. Gandhi era bisexual. La Madre Teresa de Calcuta tomaba merca. Hitler le daba al paco. Lidia Lamaison se clavaba una pepa de vez en cuando. Charles Chaplin jugaba de nueve en Centro Español. Twiggy se hizo un by pass gástrico. Los Power Rangers eran daltónicos. Rocky no sabía saltar la soga. Gori toca el oboe.

El destino está escrito en una servilleta. El café es radioactivo. Las fosforescencias dañan las retinas de los murciélagos. Al queso fresco lo trae la cigüeña. La leche materna está pasteurizada por las amígdalas. Dialogar es un arte contemporáneo. La inocencia se vende en los kioscos. Los árboles están planeando una masacre de humanos. Me enteré que Papa Noel no existe a los 14 años. Me lo dijo mi tío Cholo.

La Iglesia regala pochoclos. Los políticos tienen manos que son gigantes y no caben en ninguna lata. La justicia tiene la vista de un lince. Jurar por la patria requiere altísima dignidad moral. Los ciudadanos confían en sus dirigentes. Las vacas vuelan y los radicales se votan a sí mismos. La izquierda está unida. La derecha tiene un pasado libre de culpas. Aníbal Ibarra es inocente y merece que todos los argentinos nos arrodillemos para pedirle perdón. Sobra la paciencia.

Los periodistas de rock no mueren por ser Adrián Dárgelos. Babasónicos está ignorado por la prensa. Attaque 77 jamás tocó en Cemento hasta las pelotas de gente. Tampoco lo hizo con los baños rotos y sin agua. Nunca hubo una bengala en sus recitales, y sí por esas miserables casualidades de la humanidad había una, los músicos frenaban el concierto hasta que el fuego artificial se detuviera. Con la Bersuit ocurre exactamente lo mismo. Nadie se lavó las manos y cuidó su honorable negocio musical. Melero es un genio oculto que nadie comprende. A los integrantes de Miranda les importa un carajo la estética. La Covacha tiene fama y dinero.

"En el principio crió Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz. Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos: y fue la tarde y la mañana el día segundo. Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fue así. Y llamó Dios a la seca Tierra, y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno".

Keiko es nombre de varón y no de un perro gay. Las panteras son mansitas. Los renacuajos son renos descuajeringados. Las marmotas son inteligentísimas. Los koalas padecen insomnio. Las ballenas son amigas de los japoneses y hasta se juntan los fines de semana a comer un asadito con ellos. Los elefantes marinos tienen dientes de marfil. Las garrapatas pueden condimentar un canapé. Las ratas se bañan todos los días. Los gorriones pueden volar hasta Marte, ida y vuelta.

No tengo miedo. Tampoco incertidumbre. Sé como será el futuro de los seres humanos, y especialmente conozco el mío. La tenacidad no me pertenece. Estoy tipeando hace poco. Mis pestañas jamás se pegotean. Los finales siempre son felices. La verdad está más allá del bien y del mal. Ojalá haya quedado claro. La ambigüedad es un defecto.

martes, noviembre 29, 2005

Acertijo

Ansiedad
Bodrio
Culpa
Deseos
Estigmas
Fracaso
Granizo
Huir
Inutilidad
Japonés
Kairo
Lápida
Muerte
Necrofilia
Ñandúesatánicos
Ostentación
Perenne
Quasi
Rótula
Sectarismo
Tarta
Ufanar
Vasectomía
Why?
XXX
Yo
Zozobra

domingo, noviembre 27, 2005

Ayer tocó Pearl Jam

Sería redundante decir que el recital de Pearl Jam de ayer fue espectacular, que la banda en vivo suena tremendo y que Eddie Vedder parece que cantara frente al micrófono de un estudio de grabación, cuando en realidad lo hace ante 25 mil personas. Cualquier tipo de elogio se queda corto para describir al mejor show del año. El momento más emotivo de la noche fue cuando hicieron I Believe in Miracles, de Los Ramones, con una potencia desgarradora.

[Quiero que me transplanten las cuerdas vocales de Eddie Vedder]

lunes, noviembre 21, 2005

Ayer tocó Loquero

[Because - Épico - Check To Me - Guardame - Esculturas - Rusita - Cucaracha - Presagios del Final - Lados II - Barrio Niebla - Ansiedad - Vicki Vomitó - Papi - Cocktail - Uki Uki - Muchachos - Show Bizz - El Soldado - Mariposas - Corazón Mojado - Desde Aquí - Quisiera - Cambios - Atlántida - Chocolate - Soledad - Youngs - Era Un Día Perfecto - Isla - Muchachos - Espabile - Golpe Bajo - Ghosts in the F.O.R.A. - Event Time - Sabias Palabras]